Cómo iniciarse en el mundo del golf

Golf

El golf es un deporte tradicionalmente tildado de elitista, aunque afortunadamente esa realidad cambió bastante en los últimos años. Bien es cierto que la crisis económica ayudó en algo para hacer virar esa etiqueta, pero hoy en día cualquier persona que quiera iniciarse en su práctica tiene un asequible acceso para comprar unos palos de golf.

 

Afortunadamente el mercado cada vez oferta más diferentes precios. Es verdad que para adquirir una bolsa para palos, con todo el juego completo, el precio se puede ir por encima de los 500, 1.000 o hasta 2.000 euros, pero no es menos cierto que un novato podría iniciarse con medio juego de palos (14 componen la bolsa completa) y por no más de 80 euros tener sus primeros palos de golf.

Son muchas las marcas que podéis valorar en esta web, desde los Ping de Bubba Watson a los Callaway de Sergio García, pasando por los TaylorMade del León de Barrica Jon Rahm. Pero para empezar a jugar al golf también son más que aceptables los Wilson o los Inesis. Eso sí, cuando te adentras en adictivo y maravilloso mundo, siempre querrás mejorar y comprar otro juego de palos y hacer acopio de todo tipo de accesorios para jugar al golf.

Diferentes bolas de golf

Un elemento básico son las bolas que las hay de muy distintos pesos. La blandas, conocidas en el argot como ‘soft’, son las más apropiadas para aquellos jugadores con hándicap bajos, mientras que los principiantes suelen usar las duras para tener un mayor control de la bola en sus golpes, sobre todo desde el tee de salida. Igualmente la variedad de los palos y sus precios radica en sus componentes, porque no es lo mismo uno de acero, propios para los hándicap altos, que los de carbono, más acordes para los golfistas expertos que buscan una mayor flexibilidad en su swing.

Los palos de golf

Centrándonos de nuevo en los palos, por un lado están los conocidos como hierros, que van desde los wedges, los que menos distancia hacen según sus grados, junto al sand, usado para sacar las bolas de bunker. En el otro extremo están el hierro 4 ó 5, con los que se pueden alcanzar entre 150 y 200 metros. Para superar esa barrera está el driver, con el que profesionales como el británico Rory Mcllroy o el estadounidense Brooks Koepka llegan a alcanzar los 300 metros. Para golpes entre esos 300 y los 200 metros se usan las maderas o híbridos.

 

Para las distancias intermedias, entre los 90 y los 150 metros, se puede llegar con el Pitch por la parte más corta y el hierro 6 para la más larga. Los hieros 9, 8 y 7 se utilizan para alcances entre 110 y 130 metros. Eso sí, todo eso depende también de la complexión física del jugador y su pegada.

Los guantes de golf

El guante, que se usa para la mano contraria a la habitual en cada caso, los zapatos, gorras, los tee y los arregla piques son otros elementos necesarios conforme el golfista se adentra en este particular deporte, el segundo más difícil a nivel técnico por detrás del salto con pértiga, por algo será. El nivel de concentración que requiere el golf es tan elevado porque son muchos los parámetros que se ponen en juega cada vez que se ejecuta un golpe, porque no sólo influye la elección del palo en cada momento según la distancia, sino también la posición de los pies, el agarre o grip del palo e infinidad de variables como el tiempo atmosférico. En definitiva, un deporte por descubrir porque ¿y si has nacido para jugar al golf?

 

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