proteinas

En 1838, el químico Gerardus Jolians Muler bautizó con el nombre de proteínas a un grupo de sustancias de naturaleza orgánica compuesta por carbono (C), oxígeno (O), hidrógeno (H), nitrógeno (N) y ocasionalmente azufre (S), descritas tanto en plantas como en animales. Fue en reconocimiento a su importancia estructural y funcional en la materia viva que se denominaron así, ya que la palabra proteína proviene de la voz griega “proteios” que significa de “primera clase”.

Realmente las funciones en las que están implicadas estas moléculas en los seres vivos son de primera clase. Realizando así.

  • Funciones de transporte, como es el caso de la hemoglobina o la albúmina
  • Funciones estructurales, actuando como esqueleto o soporte de los diferentes organismos, interviniendo en la formación del tejido conjuntivo, cartilaginosos y óseo
  • Funciones contráctiles, aquí pertenecen la miosina y la actina
  • Funciones inmunológicas, protegiéndonos de infecciones: anticuerpos, gammaglobulinas.
  • Funciones hormonales, insulina, tiroxina y hormona del crecimiento. Se debe aclarar que no todas las hormonas son proteínas
  • Funciones enzimáticas, que se caracterizan por servir de catalizadores en las reacciones químicas que se realizan en el organismo
  • Funciones homeostáticas, regulando el pH del medio interno
  • Función energética, ya que la proteína al oxidarse genera 4Kcal/ g

Los aminoácidos (aa) son los compuestos orgánicos que constituyen las unidades estructurales de las proteínas. Son solo 20 de los 200 aa presentes en la naturaleza, los que son capaces de formar proteínas. Desde el punto de vista nutricional, podemos clasificar los aa en esenciales (aquellos que el organismo no puede sintetizar y deben ser incorporados con la dieta) y son básicamente ocho y los no esenciales (aquellos que el organismo si puede sintetizar en cantidades suficientes).

Desde el punto de vista químico, la calidad de una proteína problema se mide por la deficiencia relativa en alguno de sus aa esenciales respecto a una proteína patrón “ideal”, para lo que se eligió la proteína del huevo. Generalmente, las proteínas animales tienen un elevado valor biológico, al contrario que las vegetales. Por regla general, casi todas las proteínas vegetales son escasas o nulas en lisina (trigo), metionina (leguminosas) o en triptófano (maíz) y ninguna proteína natural lo es en leucina, isoleucina, fenilalanina, treonina y valina.

Aunque la calidad de una proteína sea la adecuada en términos de alimentación habitual, tenemos que tener en cuenta que se mezclan alimentos de distintos tipos de proteínas. Así, al combinar alimentos de diferente composición proteica, obtendremos una proteína de mejor calidad que si se considera por separado. Se puede decir que los productos animales, excepto el huevo y las legumbres tienen una cierta deficiencia en metionina, y los cereales y otros vegetales en lisina. Si se ingieren juntos, en una misma comida, se obtiene una proteína de excelente calidad. Ejemplos de esto: lentejas con arroz, pan con leche, lentejas con patatas, garbanzos con fideos, etc.

En la nutrición deportiva, las proteínas quizás sean los nutrientes que suscitan mayor controversia. Una ingesta adecuada de éstas, si la ingesta energética es suficiente, permite una adecuada síntesis de masa muscular, incrementa la fuerza, mejora la recuperación postejercicio, mejora la respuesta del sistema inmunitario y reduce la probabilidad de lesiones musculo-esqueléticas.

El entrenamiento regular incrementa las necesidades de proteínas de nuestro organismo, por lo que las ingestas recomendadas (IR) para deportistas son mayores que para las personas sedentarias, pero en esto hay discrepancias como se verá a continuación:

  • 1,5-2 veces las IR para poder mantener un adecuado balance energético
  • 1,2-1,4 g/kg de peso/día para atletas de resistencia aeróbica
  • 1,2-1,7 g/kg de peso/día para atletas con predominio de entrenamiento de fuerza
  • 1,5-2 g/kg de peso/día para deportistas de resistencia
  • 2-3 g/kg de peso/día para deportistas sometidos a entrenamiento de fuerza

Estas recomendaciones se moverán en un rango que dependerá de la composición de la dieta, la ingesta energética total, la intensidad y duración del ejercicio, el entrenamiento, la temperatura, el sexo y la edad.

Los aa, además, ejercen funciones reguladoras para estimular la síntesis neta de proteína muscular. Parece que la captación de aa es máxima si se ingieren inmediatamente después de terminar el esfuerzo en deportes de fuerza, no estando claro el mejor momento de su ingesta para deportes de resistencia. Si esta toma de aa se combina con HC, la captación parece ser máxima a las dos horas del esfuerzo. La toma de los aa antes del entrenamiento de fuerza parece contribuir a una mayor hipertrofia muscular.

La ingesta de suplementos de aa de cadena ramificada es muy común tanto en los deportistas profesionales como amateur. Parece que puede tener cierto efecto ergogénico en la síntesis de masa muscular en los deportes de fuerza y reducir los procesos catabólicos postesfuerzo

Noticia: Ana Sierra

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